¿Cómo afectará la pandemia a nuestras viviendas? La vida después del coronavirus

Países enteros se están enfrentando a la realidad autoaislamiento.  Pero, ¿cambiarán nuestros hogares una vez que termine la pandemia de coronavirus?

La vida después del brote de Covid-19 no volverá a ser la misma y tendremos que revisar de manera urgente nuestro comportamiento si no deseamos que La Tierra se revele aún más de lo que ya lo está haciendo.

Los valores cambiarán, nuestras vidas y hábitos cambiarán, y nuestros hogares también van a cambiar bajo esa influencia.

¿Hacía dónde van dirigidos esos cambios?

  • Casas, no apartamentos

Los edificios de gran altura fueron diseñados para juntar al mayor número de personas posible en un solo lugar. En aquellos momentos, la salud y la higiene no fueron consideradas. Como hemos podido comprobar, en tiempos de pandemia, es necesario reducir el contacto con todo lo que se usamos todos los habitantes de un edificio: ascensores, botones de los ascensores, manijas de puertas, superficies y, sobre todo, el contacto con nuestros vecinos.

Después de un autoaislamiento forzado en pisos de grandes edificios en altura, a menudo sin balcón o terraza, todos querremos tener una casa. Puede ser pequeño, pero con un patio y una terraza donde nos pueda dar el sol y tomar un café por la mañana, y que nos pueda proporcionar aislamiento social de manera efectiva.

Más que un escape del caos rutinario y urbano, como hasta ahora, la casa ahora nos ofrece un retiro de virus e infecciones.

  • Delimitación de estancias

La realidad muchas veces supera a la ficción y lo que antes solo habíamos visto en películas de Hollywood, hoy ya no nos parece tan extraño y desconocido. Desearemos tener un hogar preparado para situaciones provocadas por el hombre o peligros naturales.

Es posible que nos despidamos, o al menos su tendencia baje, de los espacios abiertos, con la entrada, comedor y cocina unidos. Después de la pandemia, el área de entrada se separará para que podamos dejar nuestros zapatos, ropa y pertenencias en la calle, en lugar de llevar suciedad y particular a toda la vivienda.

  • Energía autosuficiente y agua

Los edificios del futuro se contruirán independientes, con su propio suministro de agua y calefacción. E incluso, es posible, que se creen varias otras fuentes de calefacción para ganar en seguridad: una chimenea, una caldera de combustible, un generador de combustible, paneles solares. Las miniestaciones autónomas que generan energía alternativa se harán, por fin, realidad. El objetivo será buscar la independencia, minimizando los riesgos en el caso de un cierre total.

Los fabricantes de sistemas domésticos inteligentes irán también un paso más allá. Sus programas no solo controlarán la temperatura del aire, sino también su calidad y, si es necesario, la limpiarán automáticamente. Y por supuesto, el aire del exterior se filtrará para proporcionar un ambiente más seguro.

  • El hogar como la nueva oficina

Como durante la cuarentena, la mayoría se ve obligada a trabajar desde casa, serán muchas las personas que, una vez pasada ésta, no querrán regresar a la oficina, buscando con ello un lugar para poder trabajar en el hogar. El diseño espacial cambiará, ya que el lugar para trabajar ya no será un escritorio con una silla de oficina y una lámpara, colocada en cualquier lugar. Ahora será una habitación completamente separada con ventanas y muebles cómodos, técnicamente equipado y quizá con aislamiento acústico.

Estas últimas semanas sin poder salir de casa nos están obligando a replantearnos qué es lo que verdaderamente necesitamos en nuestro hogar, qué espacios son necesarios y cuáles no, y sobre todo, qué echamos de menos, cómo distribuimos el espacio que tenemos para mantener unas zonas aisladas de otras y cómo conectar las estancias.

Si también lo has hecho y tenías pensado una reforma integral de tu vivienda, llámanos, podemos ayudarte.

 

 

 

 

 

2020-05-04T10:19:55+01:00